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martes, 8 de abril de 2008

Hagamos vida

Llueve en Madrid, y con la lluvia me empapo por fuera y por dentro. Retengo lágrimas. Muchos pueden llegar a pensar que soy una simplona, pero en mi siempre hubo una persona con ganas de contribuir al mundo, de solucionar grandes problemas que se escapan al alcance de cualquiera...pero así soy yo, una ilusa soñadora. Me duelen tanto los males que existen y que me son ajenos, que retengo la´grimas de dolor, de impotencia y de algún modo, aunque suene mal, de cierta alegría por la vida que tengo. Y es que, continuamente tendemos a quejarnos por todo, normalmente por las cosas más simples, cuando los campos más importantes los tenemos cubiertos. Y tenemos suerte. Sí, tú que lees ésto tienes suerte. Porque, aunque las comparaciones son odiosas, tú que estás leyendo (tienes educación), y tienes ordenador e internet. Y ¡Cuántas personas habrá que no sepan de la existencia de estas tecnologías!...Es cierto que todos tenemos nuestros problemas, pero lo más importante es mirar en positivo, no las cosas que no tenemos o que van mal, sino las que tenemos y van bien.
A esta reflexión llego tras ver la famosa pelicula "Mar adentro" de Amenábar. A pesar del revuelo que suscitó no la había visto, aunque sabía de que trataba. Pero sabía que lloraría, así que esperé, hasta que finalmente en clase de ética periodística me la han puesto para así hacerme pasar dos horas de mal trago. La verdad que el tema puede dar mucho de sí y seguro ya habreis escuchado mil opiniones. Yo no voy a dar la mía, porque creo que es algo de lo que no podemos opinar hasta vernos en la situación. Sí puedo decir que el dolor de los familiares debe ser inmenso. ¿Una muerte digna?, ¿Capacidad de elección?, ¿Derecho a la vida?, ¿derecho sin libertad?...toda una serie de cuestiones hasta llegar a la palabra clave:muerte. Me cuesta imaginar mi vida en torno a la muerte, supongo que los ancianos ésto lo tienen más presente. Y sinceramente, da miedo...no quiero ni pensarlo. Así que hagamos uso de nuestro derecho a la vida y difrutemos porque somos privilegiados, pensemos en lo que tenemos, tanto posesiones materiales como personales, nuestros familiares, las personas que queremos, nuestros amigos, etc...y cuidemoslos. Hagamos VIDA de nuestra VIDA.

lunes, 18 de febrero de 2008

Aquellas personas

Hoy es uno de esos días en los que me dejo llevar por las circunstancias, por el contexto. El día me lleva a mi y no yo al día. Los momentos me involucran, pero no soy yo la que creo momentos. Días en los que haces cosas porque tienes que hacerlas, no porque quieras. Días en los que te pueden ocurrir hechos sorprendentes sin buscarlos, pero también pueden ser los días más aburridos del mundo. Por suerte, no ha sido un día aburrido, pero si me dejé llevar. Aun así, saco muchas conclusiones de este día. Hoy pensé en el tiempo: en cómo pasa, en como hace poco pensaba en el comienzo de curso y ya hoy empecé el segundo cuatrimestre..en cómo con el pasar del tiempo cambian actitudes y hábitos sociales. Cómo algunas personas pasan y desaparecen con el paso del tiempo, y cómo otras permanecen, y por qué lo hacen. Y lo que valoramos a esas personas, lo que podemos llegar a hacer por ellas... Creo, que cada uno de nosotros debemos dar gracias por tener a un conjunto de personas a nuestro alrededor que, de mejor o de peor manera, nos apoyan y están a nuestro lado. Considerémoslos amigos, compañeros o incluso conocidos, que en determinados momentos hacen cosas por nosotros que ni nuestro amigo haría...y luego están ese tipo de personas, las que no conoces de nada, las que sin haberlas visto antes te lanzan una sonrisa y te alegran la mañana, las que en tu peor día te tratan de forma especial, las que en un duro día de trabajo te deleitan con tu melodía favorita cuando vas a coger el metro, etc, etc. Yo doy gracias por esas personas, por que participan en mi vida, aunque no de manera activa. Pero están ahí, haciendo que un día de esos en los que mi vilorda mente no anhela construir circunstancias, no sea un día aburrido y pueda llegar a convertirse en un día especial.